El conjunto jujeño se vió superado en la mayor parte del partido por un ordenado Sabalero que salió a jugarle sin meterse atrás.
La primera etapa mostró a un visitante más ordenado y práctico que llegó al gol a través de una jugada preparada en la que Garcé conectó un cabezaso que venció a Fernandez.
A partir de ahí el equipo local no pudo revertir la historia. Rapidamente el visitante amplió la diferencia a través de Capurro y cerró la primera etapa con un marcador más que favorable.
Ya en el segundo tiempo Labruna movió algunas piezas e ingresó a Lun, Arraya y Fileppi, que le dieron otra cara al equipo. Entonces llegó el descuento a través de un penal que ejecutó Carranza. Ahí parecía que la historia iba a cambiar sobre todo cuando unos minutos después Arraya convertía la igualdad pero que fuera anulada por una posición adelantada que no existió.
Sin embargo otra vez el Lobo se desconcentró en defensa y Colón sepultó las ilusiones cuando Aguilar estiro la cuenta a tres para la visita.
Con un marcador dificil el Lobo se lanzó desididamente a achicar la distancia, sin orden y movido por la necesidad de sumar como sea. La estocada letal llegó en un penal que convirtió Ramirez.
La mayoría de los hinchas jujeños se retiraron después de este tanto y el 23 de Agosto quedó semi vacío y con un clima de gran preocupación y desconsuelo tanto en el plantel, dirigencia y la parcialidad local.
Gimnasia deberá trabajar duro durante la semana para superar este mal trago y levantar los animos para mejorar la situación antes de que sea demasiado tarde.